31 octubre 2023

Aguaceros


 

 

 

 

 


 No hay sueño que resista la prueba del tiempo. 

Livianos, por definición, son zarandeados por los vientos de otoño, arrancados de lo probable como hojas ocres de los árboles centenarios de un paseo lluvioso entre puentes.

Ahogados por la fuerza incontrolable de las aguas de la realidad, inmisericorde con las fantasías impúberes que no soportan un triste invierno. O varios.

De ellos sólo quedan hilillos de recuerdos adornados de nostalgia, sujetos a las verjas de lo profundo a duras penas por el candado de la añoranza de lo que, tantas veces, nunca fue.

No hay comentarios:

Publicar un comentario