25 diciembre 2013

Noche... buena?

Esta es una noche muy especial. Una noche para pasar con tus seres queridos. Una noche de alegría en compañía y felicidad y blablabla. Sin embargo, muchos padres, abuelos,tíos y primos no podrán pasarla con sus hijos, nietos, sobrinos y primos. Y no podrán porque una pareja decidió separarse, y una de las partes, consciente de su poder, aprovechó la circunstancia para privar y/o dificultar el derecho de sus hijos a estar con la mitad de su familia directa. Maldad? Mezquindad? Pobreza mental? Un poquito de todo. 

Vaya desde aquí mi abrazo a todos esos padres y familiares que esta noche se sienten tristes porque miran a su lado en la mesa y no están los seres más queridos. A todos esos padres y familiares que luchan para que la situación cambie. A todos los que tragan saliva y mierda para mantener la paz y estabilidad de sus niños en esta situación tan inestable e injusta, aunque se les vaya la vida, la paciencia y el orgullo en el camino. Mis mejores deseos de felicidad y paz para esta noche, mañana y todos los mañanas que nos quedan por delante. Y para aquellas de vosotras que, en mayor o menor medida, con mayor o menor flagrancia, utilizáis las injustas leyes y la inmensa mayoría de feminismo mal entendido que impera en los juzgados para hacer daño a vuestras ex-parejas, por el mero hecho de que no quisieron seguir con vosotras o ceder ante vuestras exigencias matrimoniales o de pareja, o sencillamente os dejaron de querer; a todas vosotras que hacéis lo imposible para dificultar la relación de vuestras ex-parejas con vuestros hijos, sin daros cuenta de que el mayor mal se lo hacéis a ellos, a vuestra propia carne y sangre; a vosotras, que humilláis, ninguneáis, vejáis, intentáis hacer desaparecer a vuestras ex-parejas, a los padres de vuestros hijos de sus vidas, intentando relegarles a un papel de meros pagadores; a vosotras, que nos quitáis años de vida con vuestras malas artes, con vuestra mezquindad, con vuestro odio y rencor... A todas vosotras os regalo mi más profundo desprecio. No sois más que mierda. Sois tan poca cosa que utilizáis la injusticia legal y el chantaje y menoscabo moral para sentiros mejor. Disfrutad de vuestras miserables victorias. Ruines, cobardes, ridículas victorias de ruines, cobardes y ridículas personas que no deberían llamarse mujeres ni mucho menos madres. Algún día cambiarán las tornas, pero no seremos nosotros, padres y familiares huérfanos de nuestros niños los que cobraremos venganza. Serán vuestros propios hijos los que un día os miren a la cara y os digan, con palabras o con la mirada: "sois mierda".


A todas las víctimas, incluidos nuestros pequeños, y a las mujeres que de verdad hacen honor a su nombre y apoyan la razón y el bien de sus hijos... FELIZ NAVIDAD.