29 mayo 2016

Tanto de menos...

Os echo tanto, tando de menos... Cada palabra terminada, cada murmullo silenciado, cada eco amplificado hasta el vacío de la nada... una lágrima amarga de dolor. Cada murmullo apagado, cada grito, cada beso, cada adiós... Os echo tanto, tanto de menos...

El rápido crepitar de los años no ha servido para el acomodo de la pena, la liviandad del desazón, el desapego de la  nostalgia. El tiempo no lo hace más fácil: lo hace más eterno.

288 horas para volver a respirar, para que mis poros reciban el alimento de vuestros abrazos largos, tiernos, fuertes, simbióticos, lentos... 12 noches acercándome a oscuras hasta vuestro lecho para contemplaros en silencio y alargar la mano y acariciaros el pelo e intentar robaros un dulce beso y descubrir... que falta vuestro aliento.

Vacío atroz. Tiempo de descuento. Os echo tanto, tanto de menos...