Esto de ser siempre el fuerte ya no es divertido.
Estoy cansado. Cansado de aguantar tanto vendaval en mi vida que me dobla, y no caer.
Cansado de ser fuerte desde mi propio nacimiento. Cansado de aguantar hostias en mi adolescencia. Cansado de soportar gente insoportable.
Cansado de un trabajo insatisfactorio y alienante. De una vida sin sustancia esperanzado en tiempos mejores. De luchar por ello y no obtenerlo.
Cansado de levantarme cuando me consiguieron derrumbar, mantenerme en pie durante años y dejar que, a la vejez, y por amor, me tiraran a la lona una y otra vez.
Cansado de entregar sin reciprocidad. De comprender los defectos ajenos y que sean inmisericordes con los propios. De hacer ciento y fallar una... y como si no hicieras ninguna.
Cansado de no amar. Cansado de amar tanto para nada. Cansado de creer. Cansado de caer. Y no querer levantar. Pero hacerlo, para... volver a empezar.
Cansado de un día y otro más. Cansado de luchar. Cansado de esperar.
Cansado de ser "el fuerte", y no permitírseme debilidad.
Cansado de no haber soñado antes y ahora no poder dejar. De soñar.
Cansado de estar cansado.
Mamá... No me quiero levantar.
