17 septiembre 2023

Llaves









Pegar portazos no es lo mismo que cerrar puertas.

Hay sucesos que siempre nos unirán a una casa, aunque hayamos tenido que abandonarla tantas veces. 

Hay mesas atadas eternamente a una silla, aunque hayamos comprado otras de brillantes colores y precios imposibles de asumir. Luz que ilumina y ciega a la par. Ergonomía imperfecta. Devolución inevitable.

Hay tiempos que no borran sentimientos de lugar, de pertenencia. De imposibles armonías que se daban un segundo y cuya vibración aún perdura.

Más viejos. Más sabios. 

Cerradura de doble llave. Oxidada ya. Difícil de abrir... quién sabe.

Más viejos. Más sabios. En eso consiste esta vida marrón.