02 marzo 2021

No es fácil


 

 

 

 

 

 

 

 


No es fácil. Tener ganas de escribir y no saber de qué. Nuevo. Querer purgar el aire estancado y no saber cómo. Contar y cantar, cantar y tocar, derramar prosa por mis dedos y que cada letra, cada nota hable de ti. No es fácil, no... 

No es fácil aceptar el monopolio absoluto, la opa hostil de tu corazón sobre mi mente. Querer volar a sorbos y sentirme plácidamente encadenado a tus manos. No es fácil, no...

No es fácil. Necesitar tus gestos, tus caricias, tus detalles y lamentos. Por no estar. No es fácil. Reconocer que estás pegada, tanto, que a veces arranca girones de alma cualquier movimiento brusco por tu parte.. No es fácil, no...

No es fácil asumir la responsabilidad de haber domesticado a este lobo estepario, y no pensar que cada vez que se te acerca quiere atacar y no recibir caricias. No es fácil, no...

No es fácil. Sentir el vacío, la soledad profunda cuando no estás. Sufrir el vacío, la soledad profunda a veces, cuando estás. No es fácil. No... 

No es fácil vivir con el anhelo de lo que no tuve. Con la nostalgia de lo que aún no tengo. Con la tristeza de cada segundo recluido en mi torre, viendo tu luz tan, tan lejos... No es fácil, no... 

No es fácil. La continua exigencia de vendaje de este viejo corazón ajado. Cada día más, y más, y más... exigencia... más, y más y más... vendaje. No es fácil. 

No es fácil que dependa tanto de una mirada amable, de un gesto de exclusividad, de una palabra adecuada en el momento preciso, casi clarividente... Que tanto amor derrochado inunde tus pulmones si lo respiras, y te ahogue.

No es fácil. No para ti. No. Para ti.


Mercy