28 junio 2011

Tantas cosas

Tenía tantas cosas que contarte...tantas cosas que enseñarte...

Tenía que decirte que tu olor no se va de mi habitación, por más tiempo que haya pasado desde que mojaras mis sábanas por última vez... con tus lágrimas...

Tenía que contarte que mi jardín está más bonito que nunca, y más vacío y más triste también...

Me gustaría enseñarte esas pobres notas que perpetré un día al piano, ese piano que conseguí afinar yo sólo con oído, inspiración, ilusión e improvisados rudimentos de trabajo, como reto personal...

Tenía que decirte que nuestro abeto sigue en pie, y que él no puede equivocarse, porque su misma razón de ser no tendría sentido. Y la naturaleza es sabia...

Tenía que contarte que hay melodías que inevitablemente me llevan a tu recuerdo; que no consigo escuchar a Yan Tiersen sin verme frente a tí bajo aquella lampara cenital a escasos centímetros de tu tosca mesa de madera y esas maravillosas ensaladas multicolor... mirando tu mirada, sorprendiéndome de esa expresión de admiración y fantasía que no supe ponderar... y que tanto eché de menos después ...

Me gustaría enseñarte un montón de canciones "de las mías", de esas que sólo tú sabías escuchar, sentir, disfrutar, sufrir... Era tan especial comprobar cómo las entendías, tan emocionante sentirme unido a tí en esos momentos...

Tenía que decirte que lamento que se truncara esa promesa de llevarte a Paris, de pasear por los bulevares gozando de la magia bohemia de sus calles, sus tejados, el arte que lo inunda todo, en definitiva... la belleza. Y que creo que esa belleza podría haberla encontrado en cualquier rincón si hubiéramos estado juntos y hubiéramos estado bien...

Tenía que contarte que sigo sorprendiéndome mirando por mi ventana cuando oigo un motor diésel, que continúo mirando en el horizonte de mi calle un bultito verde cuando giro hacia mi casa...

Y me gustaría que supieras que me han pasado muchas cosas últimamente; que he llegado a escalones anteriores a la paz interior; que en ocasiones los momentos traumáticos, contradictoriamente, pueden llevarte hacia la serenidad; que los cambios existen, aunque lleguen a destiempo para según que cosas o según qué personas; que he aprendido que para perdonar a los demás antes has de pedir perdón a tí mismo; que sólo limpiándote por dentro puedes resplandecer por fuera, y limpiar a los demás...

Somos historia. Historia pasada. Historia perdida. Historia muerta y enterrada... aunque uno ponga el ataúd y otro eche la tierra encima. Somos historia. Como tantas otras... No. Como otras no. Pero historia, al fin y al cabo. Escrita en el libro de nuestra vida. Como tantas otras... no?

http://www.youtube.com/watch?v=ReLllNkqcxw

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