27 octubre 2010

Qué te pasa?

Qué te pasa, cariño?

Nada, papá.

Sí, te pasa algo.

Que no.

No me mientas, mi niño.

(…)

Qué te pasa, hijo?

Nada.

No me lo vas a decir? Somos amigos, no?

Que no me pasa nada.

No es verdad, te pasa algo.

Por qué lo dices?

Estás triste, algo te pasa.

Cómo lo sabes?

Soy tu papá. Lo sé todo de ti con sólo mirarte. Porque eres un trocito de mí. Si a ti te duele, me duele a mí también.

(…)

Estoy triste.

Por qué, mi niño?

(…)

Porque no puedo estar contigo.

(…)

Ahora estás triste conmigo (sollozos).

(sollozos) No, cariño mío. Estoy contento porque estoy contigo.

..................

Qué te pasa?

Nada, mamá.

Sí, te pasa algo…

(…)

(…)

(…)

6 comentarios:

  1. Pero... tú lo has dicho, estoy contento porque estoy contigo

    ResponderEliminar
  2. Como duele, que unicamente te dejen verle media hora o hablar por telefono, sin darse cuenta de que el daño no te lo hacena ti solamente.

    Julia.

    ResponderEliminar
  3. El egoísmo sobre los hijos por quien tiene el injusto, incompetente, improcedente, inmoral poder sobre ellos; el utilizarlos como arma contra la pareja utilizando como argumento el bien de los menores, es un obsceno ejercicio de cinismo que califica a quien lo usa y avergüenza al género humano, deslegitimando, como daño colateral, la lucha de la mujer por una igualdad que, en estos casos, es tan sólo un machismo disfrazado.

    ResponderEliminar