Cuando escribo suelo hacerlo a partir de vivencias personales. O bien hablo de sensaciones que me surgen hacia cualquier acontecimiento, idea o sentimiento que me cruza, me atraviesa. Este pequeño relato sale de mí a partir de una canción, como tantos, tantísimos otros. No es algo que me pase, ni que me haya pasado. No soy protagonista, afortunadamente. Pero a veces, cuando veo la mirada de un niño, leo a través de él. Y esto es lo que me encuentro.
Seré bueno
Seré bueno, te lo prometo. No importa si me muero de hambre, o de sed, o de frío. Estaré calladito y no me moveré, de verdad. Seré bueno, aunque no me mires, ni me hables. Aunque tu indiferencia, tu desprecio, corte como una navaja de frío hielo. Aunque para tí sea un simple mueble que hace bonito si no cojea, si no acumula el polvo que no te molestas en limpiar, la suciedad que dejas crecer con desidia. Seré bueno y me lo comeré todo, aunque no preguntes nunca si me gusta, si me apetece, si lo necesito. Pero aguantaré la nausea, el ardor de mis entrañas, si así puedo complacerte.
Seré bueno, aunque no sepa ni siquiera quién soy, porque simplemente me comporto y actúo como deseas, para que cuando estés con tus amigos puedas, por un momento, presumir de mí, sentir o creer que te sientes orgulloso. Seré bueno. Estudiaré cuando quiera jugar, jugaré con los juguetes con los que no pudiste disfrutar cuando tenías mi edad, para que así, al menos, te sirva de pobre liberación de tu frustración infantil. Iré donde quieras que vaya, porque he de ser bueno. Y cuando entres por la puerta correré a abrazarte, aunque me apartes como siempre con tu pierna, tan cansado que llegas del trabajo; te mostraré el dibujo que te he hecho, las notas que he sacado con mi esfuerzo y estudio mientras los demás niños disfrutaban del tiempo libre. Y esperaré ese beso que nunca llega, esa palmadita en la nuca, esos dedos bruscamente enredados en mi pelo, que son tu máxima expresión de reconocimiento y cariño. Me sentaré cerca de ti, pero a una distancia prudencial, para no molestarte. Te acercaré el mando de la tele, llevaré al fregadero tu vaso, y mientras no puedo contener una obcecada lágrima, agacharé la cabeza y miraré para otro lado, a fin de que no la veas.
Seré bueno. Sonreiré en tu presencia, pero con comedimiento, porque de sobra sé que te molesta el sonido de lo que tú llamas mi risa de tonto. Esperaré a la salida del colegio a que por fin un día aparezcas en la puerta y me digas: “Hola, cariño. Vamos a casa”. Y cuando juegue al fútbol miraré a la grada con la estúpida esperanza de encontrarte entre los padres y abuelos animosos de otros. Seré bueno, te lo prometo. Cuando llegue de la calle no te molestaré contándote que hemos perdido, como siempre, pero que casi marco un gol; que quería haberlo hecho para dedicártelo. Seguiré estudiando alemán porque es el idioma del futuro, aunque odie esa maldita lengua, aunque me parta las tardes a la mitad, entre natación e informática, justo antes de hacer los deberes. Pero no importa. Seré bueno, y lo estudiaré, porque sé que tú así lo quieres; porque sé que es lo mejor para mí.
Seré fuerte, como tú me has enseñado. Seré duro, porque ahí fuera me espera una jauría de lobos, aunque no tengo ni idea de a qué te refieres con eso. Creceré comedido, educado, formal. Instruido, callado, eficaz. Perfecto. Y cuando tenga hijos, les enseñaré a ser como yo: hombres de pro, personas de provecho, comedidos, educados, formales. Instruidos, callados, eficaces. Perfectos.
Seré bueno. Pero mientras, permíteme soñar por las noches. Déjame dormir mientras imagino que tú y yo jugamos; que me abrazas, me levantas, me tomas en brazos. Que me dejas ver la tele de vez en cuando; que me llevas de la mano hasta el fin del mundo, si fuera posible. Déjame soñar que soy perezoso, débil, relajado. Que reímos juntos, que puedo llorar cuando estoy triste y tú estás ahí para agarrar mi carita entre tus manos, besarme los labios y decirme: “llora, mi niño, llora. Yo estoy aquí, no tienes nada que temer. Te quiero”.
Seré bueno. Te lo prometo.
Hola Erik, algún día hace un tiempo ya nos conocimos por internet y también desde entonces he tenido la oportunidad de leer tus escritos, historias hiladas con arte y pasión, que me trasmiten emociones, me hacen vibrar. Quisiera agradecerte por compartir tanta belleza y quisiera además hoy pedirte un favor, o mas bien una autorización. Yo participo en un blog, que es algo así como una terapia de grupo (sicológica), de autoayuda, y en estos momentos estamos tratando un tema bastante escabroso y sensible relacionado con la relación entre padres e hijos y su influencia en el desarrollo de la personalidad.Este escrito tuyo "Seré bueno" sería muy útil, además de precioso para reflejar la problemática de la educación familiar y he entrado aqui, en tu espacio y me he enamorado del relato. ¿Me dejarías publicarlo en el blog con tu nombre, por supuesto y todas tus referencias de autor?. De cualquier manera, muchas gracias de antemano. Un saludo y seguiré leyendote, me encantas.
ResponderEliminarAnte todo, muchas gracias por tus poco merecidos halagos. Dices que me conociste por internet... podrías decirme quién eres? Si tienes mi dirección, déjame un correo y hablamos.
ResponderEliminarAl margen de mi relato, sobre cuya autorización hablaremos, te propongo también para tu blog -por cierto, dime su dirección, me gustaría echarle un vistazo; me parece interesante- un escrito de Kafka, "Carta a mi padre". Como su nombre indica, es una carta del escritor a su progenitor, en la que desnuda su alma hablando de su relación con él. Es muy útil para entender la enorme responsabilidad de los padres respecto de nuestros hijos, y cómo la más minima nimiedad, el más simple gesto, puede marcar a los niños a fuego, hasta convertirlos en un personaje tan autodestructivo como el propio Kafka. Si no conoces el relato (es muy cortito), hazte con él y léelo. Te estremecerás.
Saludos.
Muchísimas gracias,no había leído la carta de Kafka y ya la estoy leyendo y la verdad es como dices, estremecedor, aqui te dejo una direccion de correo para que me dejes la tuya ya que no la tengo, por email te explicaré todo, tal vez te acuerdes de mi.
ResponderEliminarSaludos
arifer1977 de hotmail en español
Emocionante. Un beso
ResponderEliminar